Artículos / Opinión
Matías Franchini

ELECCIONES MUNICIPALES EN BRASIL. PRIMERA VUELTA Y DERIVACIONES POLÍTICAS.

Pese a que a que al proceso de elecciones municipales iniciado el domingo 3 de octubre aún le falta completar su etapa definitiva con la segunda vuelta electoral, es posible a esta altura marcar algunas tendencias y adelantar algunas conclusiones.

Por Matías Franchini
17 de octubre de 2004
 

Pese a que a que al proceso de elecciones municipales iniciado el domingo 3 de octubre aún le falta completar su etapa definitiva con la segunda vuelta electoral en 44 municipios, entre ellos el estratégico San Pablo, es posible a esta altura marcar algunas tendencias y adelantar algunas conclusiones sobre lo que se configuró como el primer test electoral del Partido de los Trabajadores (PT) desde que habita el Palacio del Planalto. La conclusión general parece ser, aun faltando insisto, definiciones importantes en ciudades como San Pablo y otras capitales estaduales, que tanto el partido del Presidente Luiz Inacio Lula  Da Silva, como las principales fuerzas de oposición (notoriamente el PSDB) tienen avances que festejar, aunque no en la forma en que los habían proyectado meses atrás. De esta manera, se puede decir que el resultado de la elección fue lo suficientemente parejo como para no significar una mudanza profunda en el panorama político brasileño, tanto en el corto como en el mediano plazo. Ni el oficialista PT avanzó lo suficiente como para convertirse en una fuerza hegemónica, ni la oposición logró asestarle una derrota que lo disminuyese políticamente en forma clara.

La elección


En la elección del 3 de octubre participaron casi 120 millones de electores, que debían elegir autoridades en más de 5500 municipios, entre ellos 5.494 intendentes y 51.748 concejales. En la mayoría de las comunidades, la disputa quedó zanjada ese mismo día, ya que la legislación prevé la realización de una segunda vuelta electoral solo en las 68 ciudades de más de 200.000 habitantes, bajo la condición de que ningún candidato supere el 50% de los votos o a sus contrincantes juntos. La misma está prevista para el 31 de octubre e incluirá ciudades de la importancia de San Pablo (10,5 millones de habitantes), Salvador (2,5 millones), Porto Alegre (1,4 millones) y Fortaleza (2,3 millones).


Parece importante aquí hacer una referencia a los municipios brasileños y su importancia política, en el primer escalón se encuentran las 27 capitales estaduales, de mayor peso electoral, económico y de exposición publica de sus dirigentes, siendo San Pablo el caso arquetípico, dado que alberga a casi 10,5 millones de personas (7,6 millones de electores) y tiene un PBI de 51.500 millones de dólares; en segundo lugar se encuentran las 96 comunidades de más de 150.000, que abarcan el 64% del electorado y finalmente los municipios menores, que son la mayoría pero que individualmente tiene una relevancia electoral menor. Como resulta obvio, el objetivo de los principales partidos tiene que ver aquella centena de ciudades de mayor porte, donde se concentra la mayor parte de la población y electorado.


Pasemos ahora a algunos de los resultados del comicio:


a) El PT fue el partido más votado a nivel nacional, con algo más de 16 millones  de votos, mejorando su performance de 2000 en un 37%, de cerca lo siguió el PSDB, con 15,7 millones, que también mejoró sus números en un 16% con respecto a las ultimas municipales, el PMDB fue el tercer partido más votado, con 14,2 millones de votos.
b) En la disputa por las capitales estaduales (sin olvidar que la mayoría de ellas definirán su gobernante en el balotaje) el PT tomó la delantera, al quedarse con la nominación en 6 de ellas y haber llegado a la segunda vuelta en 8 más. Otras 5 fuerzas políticas lograron imponerse en una capital: el PFL, PMDB, PPS, PDB y PDT, mientras que el PSDB, que no logró ninguna en primer turno, corre por la segunda vuelta en  7 de ellas.
c) En las ciudades de mediano porte (aquellas 96 de más de 150.000 habitantes), el PT mostró asimismo un crecimiento de casi 1,5 millones con respecto a la elección pasada, el PSDB incrementó en 2 millones su caudal electoral, mientras que también creció en estos municipios el PMDB aunque en menor medida, 500.000 votos.
d) El PMDB fue el partido que se quedó con más municipios, algo mas de 1.100, seguido por el PSDB y el PFL. El PT, se ubicó séptimo en esta categoría, con alrededor de 400.


De lo sucedido en esta primera etapa del proceso de elecciones municipales, cabe entonces hacer algunas observaciones y ensayar algunas consideraciones:


El Partido de los Trabajadores, por primera vez ubicado en el escalón máximo de la política brasileña, logró una elección positiva: Fue el partido más votado a escala nacional, prácticamente duplicó el numero de municipios que controla, avanzó en las capitales estaduales y en las grandes ciudades. Cierto es sin embargo que no logró los resultados imaginados allá por principios de año, cuando se especulaba con llegar por lo menos a 600 municipios y corre el peligro cierto de perder la ciudad más importante del país a manos del opositor PSDB.

El avance del PT no significó sin embargo la derrota para la oposición, por el contrario, especialmente el PSDB hizo una elección importante, estuvo muy cerca de los números del partido de gobierno en cuanto a caudal de votos a nivel nacional, amplió su presencia en ciudades medias y esta en posibilidades ciertas de quedarse con la “joya de la corona” de la fuerza gobernante, la alcaldía de San Pablo. Este desempeño parece consolidarlo en su condición de principal partido de oposición. Así las cosas, parece acertado concluir que el proceso de elecciones ha dejado como principales animadores de la política brasileña al oficialista PT por un lado y al oposicionista PSDB por el otro.


Por su lado, el PMDB hizo una buena elección teniendo en cuenta las divisiones internas por las que atraviesa, ratificó su condición de partido con mayor presencia en el interior al retener el mayor número de municipios, sin embargo logró 250 menos que en las elecciones de 2000.


Otro hecho que se observó al término de la primera vuelta fue el mal transe por el que pasaron algunos liderazgos regionales: Paulo Maluf en ciudad de San Pablo obtuvo un pobre desempeño y quedo lejos de la disputa que enfrentara a José Serra (PSDB) y Marta Suplicy (PT). El ex Presidente José Sarney asistió al fracaso de su candidato en San Luis, la capital de Maranhao. En Bahia, el histórico Antonio Carlos Magalhaes tampoco pudo imponer a su candidato en primera ronda y deberá enfrentar una fuerte coalición en la segunda. Los Siquiera Campos, de histórico liderazgo en Tocantins, fueron derrotados en Palmas.

Conclusión:


Mucho se habló del proceso de federalización o nacionalización de la elección, de si serian las grandes cuestiones nacionales (básicamente la gestión de Lula) o los temas locales los que dominarían la escena e inclinarían finalmente la balanza a favor de uno u otro candidato, sin embargo, es de destacar que esto sucedió solo en algunas circunscripciones, y en otras no. Algunos candidatos eligieron plantear la campaña en esos términos globales, otros eligieron circunscribirse a los temas locales. Esta votación ha tenido su obvia repercusión en el escenario político, pero esto no implica que determine en forma lineal la dinámica del mismo. Seria desacertado deducir una eventual reelección de Lula del hecho de que el PT haya sido el partido mas votado o el fracaso de este proyecto ante la buena performance de la oposición y la eventual conquista de Sao Paulo por parte del PSDB.


El proceso de elecciones municipales tendrá termino el 31 de octubre, cuando 44 grandes ciudades elijan su alcalde en segunda vuelta, solo allí se podrá tener real dimensión de las consecuencias políticas del comicio. De todas formas, es posible especular con algunos cambios en la dinámica de la base de gobierno y en el funcionamiento de la oposición. El gobierno del Presidente Lula no ha podido costurar hasta el momento una base sólida de apoyo político, especialmente en el ámbito legislativo, por el contrario, desde principios de 2004 la misma ha venido erosionándose, por lo que deberá hacer ajustes si es que quiere continuar con su plan de gobierno y prepararse de la mejor forma para la carrera a la reelección. Los resultados de las municipales podrán ayudar a la hora de definir esos ajustes. Por el lado de la oposición, principalmente en la vereda del PSDB, las elecciones han obrado una ratificación de su condición y empezará a trabajar con los ojos puestos en las elecciones de 2006.


Las elecciones han aportado nuevos elementos para las ecuaciones políticas en el escenario brasileño, sin embargo, como dijimos antes, no lo han transformado esencialmente y probablemente tampoco lo hará una eventual derrota del PT en San Pablo.

 

Fuentes:
Lourdes Sola, As eleições municipais no Brasil, en Real Instituto Elcano (www.realinstitutoelcano.org), septiembre de 2004.
Murillo de Aragão, Caciques e eleições municipais, en Fundación Nueva Mayoría (www.nuevamayoria.com), octubre de 2004.
Diario La Nación, de Buenos Aires, 4 de octubre de 2004.
Diario Clarín, de Buenos Aires, 4 de octubre de 2004.
Folha de Sao Paulo, varias ediciones.
Estado de Sao Paulo, varias ediciones.
Globo on line (http://oglobo.globo.com/)

 
Acerca del autor
Matías Franchini
Matías Franchini
Es Doctor en Relaciones Internacionales por la Universidad de Brasilia y Licenciado en Ciencia Política por la Universidad Católica de Buenos Aires. Fue investigador visitante en la Woodrow Wilson School de la Universidad de Princeton. Es autor de varias publicaciones en inglés, portugués y español en las áreas de gobernanza global, estudios latinoamericanos y política internacional del cambio climático.