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Zayra Moisés Jensen

Lo imprevisible de la política interna es el espejo de las relaciones exteriores de la Argentina

(Análisis Latino) Se debe resaltar el acierto de la Fundación Konrad Adenauer al invitar a tres personalidades con miradas comunes pero de épocas diferentes. La combinación de la experiencia del ex embajador Molteni, Atanasof como testigo de la política de la última década y Matías Lobos como la nueva generación de intelectuales y políticos argentinos. El evento fue impecable y dejó mucho en qué pensar, sobretodo, si hay una madurez política para establecer un interés nacional sobre el cual construir una política exterior.

Por Zayra Moisés Jensen
Twitter: @DesdeOresund
26 de abril de 2013
 

(Análisis Latino) El 23 de abril, en la Universidad del CEMA, se llevó a cabo el Foro “La inserción internacional de la Argentina: una mirada práctica”. Contó con la participación del profesor Matías Lobos, el Diputado Nacional Alfredo Atanasof y el Ex Embajador Atilio Molteni. La moderación estuvo a cargo de la periodista Clara Mariño.

Las exposiciones concluyeron que Argentina no tiene, no ha tenido y, al parecer en el futuro cercano, no tendrá una política exterior ni un interés nacional.

El profesor Matías Lobos calificó la política exterior de “imprevisible, autoritaria y errática”. Según los argumentos que dio Lobos, la política exterior en Argentina no se ha desligado de la política interna. En palabras simples, la ropa sucia no se está lavando en casa. Todo lo contrario.

La división interna amenaza cada vez más las relaciones de Argentina con el resto del mundo, en palabras de Lobos: “se utiliza la política externa para dirimir cuestiones internas”. Esto también proviene del fenómeno de “Democracia Plebiscitaria” que explicó el profesor.

Este tipo de Democracia se toma como un cheque en blanco, firmado al ganar las elecciones, para que el gobierno haga lo que le plazca. Este fenómeno, claramente, lo vive Argentina con la actual administración y sus claras muestras de populismo y demagogia.

Otro aspecto importante que resaltó el Profesor Lobos es la ineficiencia de la política exterior argentina a la hora de entender la multipolaridad que se está presentando en el espectro internacional. Las luchas de poder ahora no sólo son entre los Estados, sino que también entran a participar organizaciones no gubernamentales que pugnan por tener un rol destacado.

Por la misma línea ideológica, pero centrándose en el aspecto económico, continuó el Diputado Atanasof. La falta de una línea estratégica exterior está dejando por fuera a la Argentina de lo que Atanasof llamó “la segunda gran mundialización de la economía”. Con sarcasmos, el diputado se refirió a la arrogancia que han tenido los gobiernos argentinos con respecto al establecimiento de relaciones internacionales: “el mundo estará en contra nuestro porque, ¡qué sé yo!, somos especiales”.

Las restricciones monetarias, el dólar multicolor, los controles de precios, la restricción a las importaciones, Mercosur que no avanza, las fricciones con Brasil, ¿seguimos? Con este panorama, queda muy clara la tranquera que hay entre Argentina y el mundo.

Lo más grave y preocupante es que estas políticas económicas van acompañadas de la falta de transparencia, el falseamiento de estadísticas, la corrupción, los gastos populistas y demás. La consecuencia está reflejada en el descontento del pueblo, que sufre de las restricciones en un marco de engaño y misterio.

Luego, para complementar con sus anécdotas y experiencia, el ex embajador Atilio Molteni determinó que Argentina no quiere regirse a las reglas que rigen el espacio internacional, tampoco tiene un interés en tener en cuenta la ascendencia de su población y toma decisiones que hieren las relaciones con los países de origen de muchas familias, un ejemplo claro fue el pacto con Irán sobre el atentado a la AMIA.

En fin, Argentina tiene un largo camino en la reconstrucción de su imagen en el sistema internacional. Los problemas que la aquejan, sobretodo la ignorancia con la que se manejan las relaciones y el gobierno actual, pueden ser resueltos con una reforma total del sistema diplomático con un plazo mínimo de cuatro o cinco años, según Molteni.

La ineficacia, el autoritarismo, la ignorancia, el constante error y lo imprevisible de la política interna es el espejo de la política externa argentina.

La moderadora Clara Mariño terminó con la síntesis del evento y dio una opción de titular que parece muy acertada: “Política exterior en Argentina: la suma de todos los males”.

Se debe resaltar el acierto de la Fundación Konrad Adenauer al invitar a tres personalidades con miradas comunes pero de épocas diferentes.  La combinación de la experiencia del ex embajador Molteni, Atanasof como testigo de la política de la última década y Matías Lobos como la nueva generación de intelectuales y políticos argentinos.

El evento fue impecable y dejó mucho en qué pensar, sobre todo, si hay una madurez política para establecer un interés nacional sobre el cual construir una política exterior. Así como el interés nacional de Estados Unidos es la seguridad, de Suiza la neutralidad, ¿cuál será el de Argentina?