Artículos / Opinión

Productividad en America Latina (1991-2001)

13 de septiembre de 2003
 

La década del '90 ha sido caracterizada comúnmente como una década de profundas reformas estructurales, las cuales implicaron la completa reformulación del Estado a partir de lo que luego de la "Crisis de la deuda" se percibió como el fracaso final de la matriz Estado-céntrica. Terminada la década, los resultados de tales procesos de reformas han sido, al menos, dispares. Las tasas de crecimiento de la productividad a lo largo de la década han presentado también una marcada disparidad en los resultados obtenidos.

El producto medio del trabajo, por lo general denominado como productividad del trabajo, es el cociente entre el nivel de producción obtenido y la cantidad de horas hombre empleadas. En este sentido, cuanto mayor es la productividad de una economía, mayor es el nivel de producción obtenido por unidad de trabajo empleada. Y la productividad del trabajo se da en relación con la cantidad de capital físico que tienen a su disposición los trabajadores, el nivel de sofisticación técnica desarrollado en esas fábricas, máquinas y herramientas, y la cantidad de capital humano que los mismos trabajadores poseen (o capital humano). La productividad es, así, un factor de suma importancia dentro el proceso de crecimiento de una economía: la tasa de crecimiento económico se da, principalmente, en función de la tasa de incremento de la productividad laboral y de la tasa de crecimiento de la cantidad de horas trabajadas.

En la pasada década, mientras algunos países sustentaron sus tasas de crecimiento en un fuerte aumento de las horas trabajadas como forma de compensar los bajos (o, incluso, negativos) niveles de incremento de la productividad, en otros casos el crecimiento se vio principalmente impulsado por mejoras en la productividad y el aumento de las horas trabajadas fue inferior a la expansión de la población económicamente activa, lo que dio lugar al fuerte crecimiento del desempleo. En este contexto, Chile ha presentado un muy alto nivel de crecimiento anual del producto bruto interno (6,7%), impulsado no sólo por un fuerte aumento de la productividad laboral (5,4%) sino también por un aumento de la cantidad de horas trabajadas (1,2%) que conservó una relación armónica con la expansión de la población económicamente activa (1,5%).

Tasa de Crecimiento de la Productividad en Actividades no Agrícolas.
América Latina y el Caribe. 1991-2001.