Artículos / Opinión
Gabriel C. Salvia y Hans Blomeier

OSWALDO PAYÁ, EL PROYECTO VARELA Y LA PRIMAVERA DE CUBA

Al cumplirse un año de la presentación de dicha iniciativa consistente en 11.020 firmas, de las 10 requeridas por la constitución socialista vigente, el gobierno cubano respondió primero con una parodia de referéndum que declara al sistema político de Cuba como inamovible y, posteriormente, con una ola de detenciones masivas a opositores pacíficos.

Por Gabriel C. Salvia y Hans Blomeier
13 de agosto de 2003
 

El 10 de mayo de 2002 un grupo de ciudadanos cubanos, encabezados por Oswaldo Payá Sardiñas, sorprendieron gratamente al mundo democrático al presentar ante la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba un proyecto de referéndum que se denominó “Proyecto Varela”. Como lo tituló el diario “La Nación” de Buenos Aires, este hecho representó un “desafío sin precedentes para el régimen castrista”.
Pocos días después de la presentación del Proyecto Varela, el ex presidente norteamericano Jimmy Carter durante su visita a Cuba brindó una conferencia en la Universidad de La Habana, ante la presencia del dictador Castro, en la cual mencionó favorablemente el Proyecto Varela y recomendó su difusión. Esta fue la única vez que los habitantes de Cuba escucharían hablar del Proyecto Varela en los medios oficiales.
Al cumplirse un año de la presentación de dicha iniciativa consistente en 11.020 firmas, de las 10 requeridas por la constitución socialista vigente, el gobierno cubano respondió primero con una parodia de referéndum que declara al sistema político de Cuba como inamovible y, posteriormente, con una ola de detenciones masivas a opositores pacíficos. Entre los 76 detenidos se encontraban varios impulsores del Proyecto Varela y miembros del Movimiento Cristiano de Liberación que lidera Oswaldo Payá Sardiñas. Al respecto, en una entrevista realizada el 18 de abril de 2003 por Gilberto Figueredo Álvarez, director de la Revista Cartas de Cuba, Oswaldo Payá Sardiñas afirmaba lo siguiente:

Esta ola represiva contra la disidencia, pretende dar un golpe mortal a la disidencia, y para dar ese golpe tiene que dárselo fundamentalmente a la campaña del Proyecto Varela. Las estadísticas hablan de 76, de los cuales 42 estaban vinculados como coordinadores del Proyecto Varela. El resto, algunos de ellos aunque no eran Coordinadores del Comité Ciudadano, habían participado en el Proyecto. También hay personas que se oponían al Proyecto: periodistas independientes renombrados y reconocidos por su labor.
Si vemos las estadísticas, en las provincias vamos a encontrar por ejemplo: En Santiago de Cuba, de 7 detenidos, condenados 6 del Proyecto Varela. En Las Tunas de 6, a 5 del Proyecto Varela. En Villa Clara de 6, a 5 del Proyecto Varela. En provincia
Habana de 5, a 5 del Proyecto Varela. Así, las estadísticas en las provincias indican que excepto en La Habana - donde hay unos 33 o 34 detenidos - 9 o l0 son del Proyecto Varela. En el resto del país la represión ha sido para liquidar la dirección del Proyecto
Varela. Pero esto obedece a que el régimen detectó que miles y miles de ciudadanos seguirán firmando el Proyecto Varela, que hay una necesidad de cambio y el Proyecto Varela no solo proponía la dirección del cambio que el pueblo prefiere, sino que hizo que muchos rompieran el miedo. Pienso que eso es lo que ha puesto en pánico al régimen.
Este es el anuncio de la primavera de Cuba y estos son los prisioneros de la primavera de Cuba. La primavera, porque es un movimiento del pueblo de perdida del miedo. No es multitudinario, pero si tiene una vanguardia que son esos firmantes del Proyecto Varela. Con esto no excluyo ni quito valor a aquellos que no estaban involucrados en el Proyecto Varela.
A tantos periodistas independientes, prisioneros por proclamar la verdad, a un movimiento cívico en Cuba que es más que el Proyecto Varela. El Proyecto Varela es solo un camino bien definido que vamos a seguir recorriendo en reclamo desde el pueblo y con el pueblo por los Derechos.

Así, la dictadura más prolongada de América Latina muestra su temor ante la posibilidad de verse sometida en las urnas al veredicto libre de su pueblo. Es que el régimen castrista se mantiene únicamente en base a la represión y el miedo que ejerce sobre sus habitantes. Pero por algo el gobierno cubano no incluyó en esta nueva ola represiva que se inició el 18 de marzo de 2003, al principal referente opositor al castrismo que cuenta con un amplio apoyo de la comunidad internacional.
Oswaldo José Payá Sardiñas, fundador del Movimiento Cristiano de Liberación y redactor del Proyecto Varela, representa por primera vez una voz opositora reconocida frente a la dictadura de su país, obteniendo varios reconocimientos internacionales por su lucha en la defensa de los derechos humanos y siendo nominado para el Premio Nóbel de la Paz 2003. Por ejemplo, la noche del lunes 30 de septiembre de 2002, en Washington DC, se llevó a cabo la XV entrega anual de Premios por la Democracia, W Averell Harriman, de la Oficina de Asuntos Internacionales del Nacional Democratic Institute. Quienes recibieron este gran honor fueron la Organización de Estados Americanos, a través de su Secretario General y el Fundador y máximo representante del Proyecto Varela, Oswaldo Payá Sardiñas. Este reconocimiento, es uno de los más importantes que se otorgan en los Estados Unidos en materia política. Se otorgan a aquellas instituciones y personajes que luchan por los valores de la democracia, los derechos humanos y el crecimiento económico.
Posteriormente, el miércoles 23 de octubre Payá obtuvo el premio Sajarov del Parlamento Europeo en favor de los derechos humanos y la libertad de pensamiento. El premio refleja el “reconocimiento a alguien que está comprometido, desde dentro de Cuba, e incluso con riesgo personal, con la consecución de una transición democrática pacífica y la devolución de las libertades fundamentales a sus conciudadanos”, declaró el portavoz del Partido Popular español en cámara, Gerardo Galeote. Para el eurodiputado español José Ignacio Salafranca, “de la misma manera que Andrei Sajarov fue uno de los principales representantes de la lucha contra el totalitarismo soviético, Oswaldo Payá representa en Cuba el símbolo por la lucha en favor de los derechos humanos y es el artífice de la coalición de todas las fuerzas de la oposición en favor de una transición democrática y no violenta al régimen de Fidel Castro”. El premio Sajarov ha sido otorgado a personalidades como el ex presidente surafricano Nelson Mandela, el presidente de Timor Oriental, Xanana Gusmao y el líder albanokosovar Ibrahim Rugova y la plataforma ciudadana vasca Basta Ya.
Menos de 24 horas después de ser galardonado con el premio Sajarov, la Universidad de Miami (UM) otorgó a Oswaldo Payá Sardiñas un doctorado honoris causa en Letras y Humanidades. Y en Suecia se conformó el Comité Escandinavo por el Premio Nobel de la Paz 2003 a Payá, con las siguientes personas: Birger Thuresson, Erik Jennische, Helen Richard, Alexis Gainza, Carlos Estefania, Jesus Hernandez, Hanna Hellquist, Peter Götell, Fredrik Malm, Johan Karlsson, Henrik G Ehrenberg, Douglas Brommesson, Eric Erfors, Anders Malmsten, Erik Ullenhag, Helena Söderqvist, Jakob Forssmed, Göran Holmström, Nadine Ericson, Henrik Friberg, Carl B Hamilton, Madeleine Sjöstedt.
La figura de Payá y la iniciativa del Proyecto Varela encuentran un amplio respaldo en el exilio cubano de Miami. Según una encuesta comisionada por el Grupo de Estudios Cubanos (GEC) el 68 por ciento de los exiliados cree que el Proyecto Varela es una buena idea, mientras el 23 sostiene una opinión contraria, según el sondeo. Además, una vez que se les explica a los encuestados en que consiste la iniciativa, la cifra de aprobación sube a 82 por ciento y los detractores bajan al 10 por ciento.
Sin embargo, a Oswaldo Payá y al Proyecto Varela le falta todavía contar con un mayor respaldo de la comunidad democrática de América Latina. Por eso, es preciso informar a la opinión pública latinoamericana sobre esta iniciativa pacífica que promueve la vigencia en Cuba de principios reconocidos en todos los países civilizados del mundo. Y en estos momentos, difundir y promover esta propuesta de referéndum es una manera de respaldar a todos los demócratas cubanos que son perseguidos, intimidados, detenidos, condenados, encarcelados, y expulsados de universidades y lugares de trabajo por apoyar el Proyecto Varela o por promover por otras vías pacíficas la apertura democrática de Cuba.
A un año de la presentación del Proyecto Varela, y luego de la represión desatada en Cuba contra los opositores pacíficos, se puede entender mejor porqué dicha iniciativa representa un desafío sin precedentes para la dictadura castrista.

Gabriel Salvia es Director del Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina y Hans Blomeier es Representante en Argentina de la Fundación Konrad Adenauer.
Este artículo es una adaptación de la Introducción del libro “Oswaldo Payá Sardiñas y el Proyecto Varela. La lucha pacífica por la apertura democrática en Cuba”.