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Fernando Laborda

Elecciones en la ciudad de Buenos Aires: Ante una ventaja casi irreversible

Por Fernando Laborda
Twitter: @flaborda
4 de junio de 2007
 

Daniel Filmus requeriría hacer una elección milagrosa el 24 de junio para revertir la abultada diferencia que cosechó Mauricio Macri en los comicios de ayer en la ciudad de Buenos Aires.

No se conocen antecedentes en la historia electoral mundial de candidatos a cargos ejecutivos que hayan sido derrotados en un ballottage luego de imponerse por veinte puntos en la primera vuelta.

Es cierto que, cuatro años atrás, Macri cayó en la segunda vuelta ante Aníbal Ibarra pese a vencer en la primera fase. Pero la ventaja que obtuvo el actual líder de PRO en aquella elección había sido de sólo 3,3 puntos.

Hay, por cierto, no pocos registros de comicios presidenciales que se definieron en el ballottage en favor de quien obtuvo el segundo puesto en la primera vuelta. Mas en ninguno de esos casos existía una diferencia tan grande como la que logró ayer el macrismo frente al kirchnerismo en la elección original.

Como dato anecdótico, puede señalarse que en las últimas elecciones presidenciales de Chile, Michelle Bachelet consiguió una adhesión en la primera vuelta muy similar a la obtenida ayer por Macri: 45,9 por ciento, contra el 25,4 por ciento de Sebastián Piñera. Esa ventaja de más de veinte puntos se recortó a sólo siete en el ballottage, pero Bachelet fue la ganadora.

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Si supusiéramos que el 24 de junio quienes ayer apoyaron a Macri y a Filmus repetirán su sufragio, podría decirse que los votantes de Telerman serán decisivos para definir el ballottage. Sus opciones serán tres: votar por Macri, votar por Filmus y hacerlo en blanco o no concurrir a las urnas. Esta última alternativa no está prevista por la obligatoriedad del voto, pero no puede descartarse.

Frente a este escenario, le bastaría a Macri para ganar con que algo menos de un tercio de los votantes de Telerman lo apoyaran dentro de tres semanas. Y si la abstención electoral o el voto en blanco crecieran, le alcanzaría con bastante menos que aquella proporción. También lo ayudaría que una mínima porción de los electores de Patricia Walsh y de Claudio Lozano haga pesar más su antikirchnerismo que una posición ideológica más afín a Filmus.

Ante las mínimas chances de revertir el resultado, ¿debería retirarse de la lucha electoral el actual ministro de Educación? No lo hará, aun cuando esté convencido de que la diferencia que lo separa de Macri es irreversible. Retirarse del escenario electoral con un porcentaje cercano o superior al 40 por ciento, como al que tranquilamente podría aspirar, es para Filmus, y especialmente para Néstor Kirchner, mucho mejor que abandonar la pelea con alrededor del 24 por ciento. Filmus presentará batalla e insistirá en que Macri ya llegó a su techo electoral y que todos los potenciales votos telermanistas ya fueron para éste ayer.

La idea que transmiten los estrategas del Frente para la Victoria es que Macri no tiene más mercados electorales a los cuales seducir, por lo cual le costará mucho aumentar el caudal de sufragios obtenido en la víspera. Pero, del mismo modo, podría hipotetizarse que el kirchnerismo también tiene un techo electoral.

En este último sentido, cabe preguntarse si los seguidores de Elisa Carrió en la Capital estarían más cerca de Macri, con quien pueden tener serias discrepancias ideológicas, o de Kirchner, a quien la dirigente de ARI se la pasa calificando como un exponente de una clase política corrupta.

Del discurso del candidato kirchnerista pronunciado anoche, puede deducirse que el gobierno nacional desplegará a partir de hoy un arsenal de carpetas para minar la campaña de Macri, tal como lo hizo hasta la semana última con Telerman.

No es improbable que esa estrategia oficial desgaste algo al candidato de PRO. Pero también es probable que una campaña percibida como "sucia" por el electorado que no votó a Macri o a Filmus haga crecer el hartazgo de parte de la ciudadanía porteña y provoque una mayor abstención electoral en el ballottage, que terminaría beneficiando a Macri.

Fuente: La Nación (Buenos Aires)