Artículos Análisis Latino

14.07.26

Nueva etapa en Colombia

Motosierra: Abelardo de la Espriella eliminará más de 200 cargos burocráticos

El presidente electo Abelardo de la Espriella anunció eliminará consejerías, agencias y 229 cargos de la Presidencia de la República para evitar el despilfarro y la corrupción que generan los cargos políticos.
Fuente: Gabriel Luccia Scalise

De la Espriella explicó que busca convertir la Presidencia en “un centro de coordinación ejecutiva” con una planta de personal “sin corbatas y sin cargos para pagar favores políticos ni cuotas burocráticas”.

En sus palabras: “Voy a transformar la estructura de la Presidencia en un centro de coordinación ejecutiva, con una planta de personal sin corbatas y sin cargos para pagar favores políticos ni cuotas burocráticas. Ahora será una estructura austera, eficiente y orientada a los resultados”.

El líder del movimiento político Defensores de la Patria informó que desaparecerán la Consejería para la Reconciliación Nacional y la Consejería Presidencial para los Derechos Humanos y el Derecho Internacional Humanitario. Sus funciones serán trasladadas a los ministerios del Interior, de Defensa y de Relaciones Exteriores.

De la Espriella agregó que más adelante también prescindirá de varias agencias, aunque no precisó cuáles. Entre las entidades que podrían desaparecer mencionó la Agencia Presidencial de Cooperación Internacional APC-Colombia, la Agencia para la Reincorporación y la Normalización, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd) y la Agencia Virgilio Barco, conocida como Agencia Nacional Inmobiliaria.

La entidad cuya salida dio por segura es la Unidad de Implementación del Acuerdo de Paz. Indicó que dejará de existir pese a que fue creada en 2022 mediante el Decreto 2647 y hoy está dirigida por Gloria Cuartas.

El presidente electo señaló que busca eliminar los privilegios y el sistema implementado por el Gobierno de Gustavo Petro, en el que se otorgaron beneficios a varios grupos criminales que no hicieron aportes para impulsar su desmovilización y solo trajeron consigo burocracia y corrupción.

En una alocución este lunes, el presidente electo Abelardo de la Espriella anunció que trabajará en su gobierno para que Rodrigo Londoño Echeverri, alias Timochenko, esté preso "de por vida". ’Timochenko’, quien hace unos días viajó a España con permiso de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) para un seminario, es un excomandante de las Farc que participó en las negociaciones de paz con esa guerrilla y fue el presidente del partido Comunes.

El presidente electo aseguró que acabará con el Comisionado para la Paz y, en cambio, creará un Comisionado Nacional de Seguridad, el cual tendrá como objetivo, con ayuda del Ministerio de Justicia y del Interior, "desmontar de manera inmediata, cumpliendo la Constitución y la ley, toda aquella impunidad que se refugia en el espejismo de la falsa paz. Hoy, vemos al criminal de guerra, alias Timochenko, en gira internacional, con salvoconducto de quienes pretenden lavar sus crímenes con el disfraz de Tribunal: la JEP. Ese bandido de ’Timochenko’ merece estar preso de por vida, voy a trabajar en ello. Ningún formalismo aparente puede esconder que los crímenes de guerra de los jefes de las Farc siguen impunes".

“Se acaba el comisionado para la Paz porque no habrá más procesos de falsa paz en mi gobierno. Y a partir del 7 de agosto, el objetivo será la seguridad del pueblo y el desmonte total del perverso sistema de impunidad que reina en este momento y que se va a acabar desde que asuma el cargo en propiedad”, expuso.
También dijo que ya dio la instrucción al futuro comisionado de seguridad y a los ministros designados de Defensa, Jorge Eduardo Mora, y de Justicia, Iván Cancino, de “desmontar de manera inmediata toda aquella impunidad que se refugia en el espejismo de la falsa paz”.
En el mismo mensaje cuestionó a la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) por haber autorizado a Rodrigo Londoño a viajar a España pocos días después de ratificar la sentencia contra el último secretariado de las Farc, al que declaró máximo responsable de crímenes de guerra.
De la Espriella también criticó el reintegro de Pilar Rueda, esposa de Iván Cepeda, en ese tribunal. Sobre ese punto, afirmó: “Le da refugio al entorno familiar del mal perdedor que se niega a reconocer el resultado y promueve una falsa desobediencia civil”.

Quién es el terrorista Timochenko

Como último comandante máximo de la extinta guerrilla de las FARC, Rodrigo Londoño Echeverri, alias "Timochenko", acumuló más de un centenar de órdenes de captura y múltiples condenas en la justicia ordinaria colombiana que sumaban más de 400 años de prisión. Tras la firma del Acuerdo de Paz de 2016, su situación jurídica pasó a la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), donde ha sido imputado, juzgado y condenado tras reconocer su máxima responsabilidad en crímenes de guerra y de lesa humanidad.

Según la página Insight Crime, Rodrigo Londoño Echeverri, oriundo de Quindío, militó en la Juventud Comunista (JUCO) antes de ingresar a la guerrilla, para hacerle oposición a la administración de Alfonso López Michelsen. Luego de unirse a las filas de las FARC, su ascenso en la línea de mando se dio en algunas de las zonas de influencia de mayor importancia estratégica para el grupo, como lo es Antioquia.

Crímenes juzgados por la JEP

  • Secuestro y privación ilegal de la libertad: En septiembre de 2025, la JEP le impuso la condena máxima de este tribunal (8 años de sanciones propias y restricción de movilidad) tras hallarlo responsable por la política sistemática de secuestro de 21,396 personas. El propio Londoño aceptó públicamente la autoría de este hecho, calificándolo como un crimen abominable.
  • Reclutamiento forzado de menores: En abril de 2025 fue imputado formalmente por la JEP por la incorporación sistemática e instrumentalización de niños, niñas y adolescentes a las filas de las FARC. En 2026 ofreció disculpas públicas detallando que se les privó de su infancia.
  • Violencia sexual y de género: Ligado al reclutamiento y control social en los territorios, Londoño asumió responsabilidad colectiva e individual por casos de violencia sexual, interrupciones forzadas del embarazo (abortos no consentidos) y abusos contra menores y mujeres de la organización.
  • Homicidios y desaparición forzada: Vinculados directamente al desarrollo de los secuestros y a las tomas armadas ordenadas por el antiguo Secretariado de las FARC.

Delitos y tomas en la justicia ordinaria

Antes de suspenderse sus órdenes de captura con fines de sometimiento a la paz, la justicia colombiana lo condenó por crímenes específicos de gran impacto, entre ellos:

  • Terrorismo y rebelión: Condenado a 40 años de cárcel en 2013 por un atentado con explosivos en el río Ariari (Meta) que causó 4 muertos y 30 heridos en 2003.
  • Toma de Mitú (1998): Copartícipe en la planeación de la violenta toma a la capital de Vaupés, que dejó decenas de policías y civiles muertos y múltiples secuestrados.
  • Atentado al Club El Nogal (2003): Vinculado a la planeación del carro bomba en Bogotá que cobró la vida de 36 personas y dejó más de 150 heridos.
  • Tráfico de drogas: Acusado internacionalmente por conspiración para el narcotráfico y financiación de la estructura guerrillera a través de economías ilícitas. El Departamento de Estado de EE. UU. llegó a ofrecer una recompensa de 5 millones de dólares por su captura previo a los diálogos de paz.


En 1986 fue llamado a unirse al Secretariado de las FARC unidad de mando conformada por siete líderes del grupo. Un año después, la dirección de la guerrilla nombró a Londoño como el primer jefe del Bloque Oriental. El exjefe guerrillero tenía circular roja de Interpol y más de cien órdenes de captura. Entre otros delitos, se le acusa de haber participado en el secuestro del exgobernador del Meta, Alan Jara, en 2001; de la toma de Mitú, Vichada, en 1998, y de la explosión en el Club El Nogal en Bogotá en 2003.

Bajo el mando de Rodrigo Londoño, las FARC tomaron la decisión de iniciar oficialmente las negociaciones de paz con el gobierno de Juan Manuel Santos, que comenzaron en Cuba el 4 de septiembre de 2012. Finalmente, el 24 de noviembre de 2016 se firmó el Acuerdo de Paz en el que se pactó la desmovilización de la guerrilla y su transformación en un partido político.