Artículos / Opinión
Fernando Laborda

Lavagna quiere ser presidente

Por Fernando Laborda
Twitter: @flaborda
2 de junio de 2006
 

Aunque no lo reconozca públicamente, Roberto Lavagna piensa en ser candidato presidencial. Y piensa en el año próximo más que en el lejano 2011. Además, desecha la posibilidad de postularse para la jefatura del gobierno porteño, que a su juicio debería quedar en manos de Mauricio Macri.

Tras la escalada de críticas del ex ministro de Economía al gobierno de Néstor Kirchner y de las imputaciones que, a modo de respuesta, le hicieron no menos de diez funcionarios y legisladores kirchneristas, pocas dudas quedan acerca de la vereda en la cual estará Lavagna en las próximas elecciones presidenciales.

En las últimas dos semanas, tras sus importantes definiciones durante un encuentro en el Instituto de Altos Estudios (IAE), Lavagna cosechó numerosas adhesiones de empresarios, que comienzan a verlo como una alternativa al oficialismo, al tiempo que en distintos sectores de la oposición crece el debate sobre la posibilidad de su candidatura presidencial por una confluencia de fuerzas no kirchneristas.

Los fogoneros de una alianza que apuntale a Lavagna son dos ex presidentes: Raúl Alfonsín y Eduardo Duhalde. Un buen número de referentes de la UCR se entusiasman con la idea y no descartan sumar al socialismo. Se cree que no es imposible que Ricardo López Murphy adhiera a la iniciativa, teniendo en cuenta que se declaró partidario de "una gran coalición" que integre "todo lo que no está en el Gobierno" mientras respete los ideales republicanos. La probabilidad de que también Elisa Carrió adhiera a esta hipotética entente es considerada más lejana: "Lilita se está mostrando muy personalista y, en cierto modo, está haciendo lo mismo que Kirchner al dar a entender que buscará aliarse con personas antes que con partidos", señaló una autoridad del bloque de diputados radicales.

Uno de los aparentes escollos para la construcción de una alianza opositora reside en las dudas de los gobernadores provinciales del radicalismo. Algunos de ellos saben que su victoria electoral peligra si no tienen un paraguas nacional. Saben que si la UCR presenta candidaturas como las de Horacio Massaccesi en 1995 o de Leopoldo Moreau en 2003 llevan las de perder. Por eso no han descartado una confluencia con Kirchner. Por ahora, con sus indefiniciones, ganan tiempo para encontrar el ansiado paraguas y, a la vez, lograr beneficios en la relación con el gobierno nacional.

Fuente: Diario La Nación (Buenos Aires)
http://www.lanacion.com.ar/811031