13.12.2018
 
Artículos / Opinión
Carlos Fara
GRIETAS...
Por Carlos Fara
Twitter: @carlosfara
29 de noviembre de 2018
(7 Miradas) Todo esto se da en el marco de cierta estabilidad cambiaria, lo que debería calmar un poco los ánimos. Sin embargo, se nota que las grietas internas de Cambiemos están más allá de la situación económica. Tres años de gestión, y con viento en contra, empiezan a notarse.
 

(7 Miradas) En la edición del 3 de julio –hace casi 5 meses- publicamos la nota “Mesa rajada”, donde advertíamos que…

“La mesa chica ya no es lo que era. Tarde o temprano iba a pasar si la situación se complicaba y los resultados no aparecían. El “cuarteto imperial” de Macri – Peña –Vidal – Rodríguez Larreta ya no suena tan afinado como durante los 2 primeros años.

La mesa ya no está tan compacta, y eso es porque ahora empieza a contar la suerte individual de cada uno. Y la gobernadora y el jefe de gabinete quieren preservarse de la mancha venenosa que significa hoy la gestión presidencial”.

Pues ahora la mesa terminó de romperse en dos dúos: Macri-Peña por un lado, y Mariú y Horacio por el otro. A tal punto ha llegado la ruptura, que la gobernadora se reconcilió después de 3 años con Emilio Monzó, a quien detestaba desde la campaña de 2015. Ahora es distinto: Vidal y Monzó, junto a Larreta, van por Peña en cuanto puedan.

Existen problemas de todo tipo y color, pero sobre todo 3:

  1. Vidal viene pugnando por la actualización del Fondo del Conurbano; algo va a poder obtener antes de fin de año, pero seguramente no a la altura de sus expectativas;
  2. Viene juntando bronca con situaciones en donde siente que la dejaron sola (como la causa de los aportes truchos en la campaña del año pasado);
  3. Ha manifestado en la intimidad mucha disconformidad con ciertas decisiones políticas y es crítica de la mala praxis del gobierno nacional en varios temas.

Detrás de esto subyacen diferencias conceptuales estratégicas. Ella cree que se debería haber encarado de otra forma la relación con la oposición, con pactos globales e incorporando figuras peronistas, como lo hizo en su provincia.

En la misma nota también dije que…

“Esta historia recién comienza por 2 razones: 1) los próximos meses van a ser de malas noticias, por lo tanto algunas de estas disfuncionalidades se puede agudizar, y 2) a medida que pasa el tiempo empezarán a tallar las encuestas más que nunca de cara a las elecciones, y eso puede agregarle tensiones”. Pues, 5 meses después esas premisas se cumplieron.

Las tensiones se agravaron porque: 1) la gobernadora planteó la posibilidad de adelantar las elecciones en la provincia (lo cual se considera una locura por parte de asesores de Peña), y 2) su nombre sigue corriendo como candidata a presidenta alternativa al propio Macri.

Cuando existe este nivel de tensión en la cúpula, termina drenando a otros niveles dentro del PRO y a los socios políticos. Por ejemplo:

  1. el día de la entrega de premios a las 15 mejores gestiones municipales del país, Bergman hizo una catarsis ante todo el público excusando por los problemas de su gestión a la falta de recursos, mientras que la secretaria Marina Klemensiewicz lo cruzó por lo que había dicho;
  2. todo el arco político está esperando con desesperación que se apruebe la nueva ley de financiamiento de las campañas, ya que el efecto Cuadernos de Centeno es que ningún empresario quiere poner dinero en estos momentos. Hoy el PRO no tiene dinero para encarar el proceso electoral;
  3. hay pases de facturas entre Bullrich y el gobierno de la CABA por los problemas de seguridad en espectáculos deportivos (All Boys, Boca, Superclásico en solo una semana);
  4. el consabido conflicto con el radicalismo sobre la elección de representantes al Consejo de la Magistratura; esto deriva también al deseo de Cornejo y Morales de adelantar las elecciones en sus respectivos distritos.

Todo esto se da en el marco de cierta estabilidad cambiaria, lo que debería calmar un poco los ánimos. Sin embargo, se nota que las grietas internas de Cambiemos están más allá de la situación económica. Tres años de gestión, y con viento en contra, empiezan a notarse.

Ser la nueva política no es tan fácil.

Fuente: 7 Miradas (Buenos Aires, Argentina)

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Acerca del autor
Carlos Fara
Carlos Fara
Carlos Fara es Presidente de Carlos Fara & Asociados desde 1991 y lleva más de 30 años dedicados a la consultoría política. Especialista en Opinión Pública, Campañas Electorales y Comunicación de Gobierno. Ha recibido varios premios: entre ellos el Premio Aristóteles a la Excelencia 2010, en el Dream Team del año que se compone por los diez mejores consultores a nivel mundial en materia de campañas políticas. Ha recibido 2 veces el premio EIKON (2009 y 2012). Ha participado en 138 campañas electorales en Argentina y Latinoamérica. Es miembro de la International Association of Political Consultants (IAPC).
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