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Toda la política es familia para Humala
Por Patricio Navia
Twitter: @patricionavia
19 de marzo de 2014
Patricio Navia
(Buenos Aires Herald) Partidarios de Humala y algunos observadores independientes - incluyendo a Mario Vargas Llosa, el aclamado novelista peruano ganador del premio Nobel - han acusado a la oposición de ser obstruccionista y de estar utilizando prácticas antidemocráticas. Líderes de la oposición estiman que quieren utilizar su prerrogativa constitucional para asegurarse de que la influencia de Nadine Heredia –esposa de Humala- sea limitada.
 
 

(Buenos Aires Herald) El presidente peruano Ollanta Humala está en medio de su peor crisis política y de popularidad a mitad de camino en su mandato de cinco años. La participación política de su esposa, Nadine Heredia ha generado que la oposición dispersa se unifique en contra del gobierno.

Aunque Humala probablemente sobrevivirá a la crisis, podría convertirse en un presidente debilitado tempranamente, siguiendo los mismos pasos de sus dos predecesores.

Cuando Humala estuvo cerca de ganar la presidencia en su primer intento en el 2006, su esposa (nacida en 1976, 14 años más joven que su marido) era un activo electoral. Mientras que el ex militar fue percibido como agresivo y combativo, Heredia fue su compañera sonriente y entusiasta. Junto con sus dos hijos, Heredia humanizó a Humala y le permitió afirmar que entendía bien las realidades de todos los días de la mayoría de los peruanos. El hecho de que Heredia dio a luz a su tercer hijo meses antes de las elecciones de 2011 también ayudó al ex golpista y oficial del ejército –implicado por organizaciones de derechos humanos en los abusos del pasado- en montar una campaña como un peruano normal interesado en forjar un futuro mejor para su familia.

Sin embargo, después de que asumió el poder, Heredia se ha ido convirtiendo cada vez más en un problema tanto como en un acierto. Percibida como la asesora presidencial más influyente y habiendo hecho poco para contrarrestar esas percepciones, ella ha sido una voz fuerte de refuerzo del apoyo de su esposo entre los peruanos pobres. Aunque la Constitución impide a los parientes directos de un presidente a postularse para un cargo - y prohíbe la inmediata reelección presidencial - varios aliados de  Humala han planteado la idea de que Heredia sería una candidata presidencial competitiva en el 2016. Ella ha declarado en repetidas ocasiones que no tiene intención de postularse, pero esta mujer que suele ser franca y directa no ha sido convincente en sus negaciones. Además, el partido de Humala, Partido Nacionalista Peruano, no tiene a nadie más popular que ella para el 2016.

La actual crisis política de Humala fue provocada por la participación y las supuestas ambiciones políticas de Heredia. Hace tres semanas, Humala despidió a su gabinete y reemplazó a su primer ministro. Es cierto que la crisis del  gabinete que implicó la renuncia del primer ministro (formalmente llamado Presidente del Consejo de Ministros) es común en el Perú. El ex presidente Alan García despidió a su primer ministro en cuatro ocasiones. El propio Humala ya lo había hecho tres veces antes de este último cambio de gabinete.

Esta vez, el golpe político degeneró en una crisis. La Constitución requiere de la legislatura unicameral para ratificar el nuevo gabinete. Eso ocurre normalmente después de un tira y afloja y concesiones a los diferentes partidos de la oposición. Esta vez, las cosas se juegan de manera diferente. El viernes pasado, el Congreso no pudo dar su visto bueno al nuevo gabinete, ya que la mayoría de los legisladores de la oposición se abstuvieron de votar.

El nuevo gabinete es percibido como muy cercano a Heredia y el voto se ha convertido en un rechazo a su creciente poder político. El Congreso tendrá que votar de nuevo esta semana, y es probable que finalmente ratifique las designaciones de Humala. Pero el clima de crisis no desaparecerá tan fácilmente.

Partidarios de Humala y algunos observadores independientes - incluyendo a Mario Vargas Llosa, el aclamado novelista peruano ganador del premio Nobel y defensor del libre mercado que tiene una influyente columna semanal sindicada - han acusado a la oposición de ser obstruccionista y de estar utilizando prácticas antidemocráticas. Líderes de la oposición estiman que quieren utilizar su prerrogativa constitucional para asegurarse de que la influencia de Heredia sea limitada.

El hecho de que el ex presidente Alan García (2006-2011) - que aspira a postularse de nuevo en 2016 - esté detrás de la maniobra para bloquear la ratificación del gabinete ha añadido más leña al fuego político. Si la Constitución fuera modificada (o reinterpretada), Heredia y García podrían terminar enfrentándose  en el  2016.

La unidad de la dispersa oposición en contra de la creciente influencia de Heredia también apunta a una carrera temprana para las próximas elecciones presidenciales.

Keiko Fujimori, hija del ex presidente Alberto Fujimori (1990-2001) y también probable contendiente en 2016, se ha unido al Partido Aprista de Alan García para reducir  el poder de Heredia. El ex presidente Alejandro Toledo (2001-2006), un ex aliado de Humala en el Congreso, y su partido, también se ha unido a las filas de la oposición. Aunque Toledo ha sido severamente debilitado por escándalos de corrupción, su partido parece convencido de que tiene una mejor oportunidad electoral  estando en la oposición a Humala.

El hecho de que Humala tiene sólo el 27 por ciento de aprobación - su nivel más bajo desde que asumió en 2011, sigue siendo más alto que el de García o Toledo en momentos comparables - también hace que la oposición sea más atractiva. Los diferentes candidatos presidenciales de la oposición han unido sus fuerzas para debilitar a Nadine Heredia. Sin embargo, si la crisis actual galvaniza en una polarización en torno a sus supuestas aspiraciones presidenciales, la oposición se arriesgará a defender a la primera dama y a entregarle una plataforma para construir para 2016.

Para obtener la confirmación de su Gabinete, y evitar convertirse en un pato cojo tempranamente, Humala aparentemente ha optado por reducir las tensiones y hacer algunas concesiones a la oposición.

Sin embargo, si la pareja presidencial peruana llega a pensar que Heredia tiene buenas posibilidades de ser elegida como presidente en 2016, Humala y su esposa podrían estar dispuestos a dar la batalla, incluso si eso significa que el presidente deba pasar una buena parte de sus últimos dos años en el cargo con poco apoyo en el Congreso.

@patricionavia es consejero académico de CADAL.

Este artículo fue publicado originalmente en inglés el 18 de marzo de 2014 en el diario Buenos Aires Herald.

Traducción de Wanda A. Di Rosa y Hernán Alberro.

Twitter: @patricionavia
Acerca del autor
Patricio Navia
Patricio Navia
Doctor en ciencias políticas (New York University). Anteriormente obtuvo un master en la misma disciplina de la Universidad de Chicago y una licenciatura en ciencias políticas y sociología de la Universidad de Illinois. Es master teacher of global studies en el General Studies Program y profesor adjunto del Centro de Estudios Latinoamericanos y del Caribe de New York University. En Chile, es profesor de ciencias políticas en el Instituto de Ciencias Sociales de la Universidad Diego Portales. Es autor de varios libros, entre ellos el best seller “Las grandes alamedas. El Chile post Pinochet” (Mondadori, 2004).
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