14.8.2018
 
Artículos / Derechos Humanos
Reinaldo Cosano Alén
Iván Hernández Carrillo y el reclamo de la libertad sindical en Cuba
Por Reinaldo Cosano Alén
18 de julio de 2018
(Cuba Sindical) Mientras el régimen dictatorial niega reconocimiento al sindicalismo independiente, la Alternativa Democrática Sindical de las Américas (ADS) acompañó a la Asociación Sindical Independiente de Cuba (Asic) en el Caso 3271 del Comité de Libertad Sindical en la Conferencia Internacional del Trabajo de la OIT.
 

(Cuba Sindical) Hace casi año y medio que Iván Hernández Carrillo, secretario general de la no oficialista Asociación Sindical Independiente de Cuba (Asic) presentó la solicitud de inscripción de la Asic en el Registro Asociaciones de la República de Cuba, conforme a la Ley, dirigida a la ministra de Justicia María Esther Reus González en el Ministerio de Justicia (MinJus) en el capitalino municipio Plaza de la Revolución, pero aún no tiene respuesta. 

El pliego invoca en una de sus partes:

“Vengo a tenor de lo dispuesto en la Constitución de la República de Cuba en su artículo 63, que dice: “Todo ciudadano tiene derecho a dirigir quejas y peticiones a las autoridades y a recibir la atención o respuestas pertinentes y en plazo adecuado, conforme a la ley (…) y en virtud de lo establecido en los Convenios 87 y 98 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), instrumentos firmados y ratificados por el Gobierno cubano, que cito: “Convenio 87, Artículo 2: Los trabajadores y los empleadores, sin ninguna distinción y sin autorización previa tienen el derecho de constituir las organizaciones que estimen convenientes, así como de afiliarse a estas organizaciones, con la sola condición de observar los estatutos de las mismas.

Artículo 3 1. Las organizaciones de trabajadores y de empleadores tienen el derecho de redactar sus estatutos y reglamentos administrativos, elegir libremente sus representantes, organizar su administración y sus actividades y el de formular su programa de acción.

2. Las autoridades públicas deberán abstenerse de toda intervención que tienda a limitar este derecho o a entorpecer su ejercicio legal”.

Sobre el tiempo transcurrido sin respuesta pedimos opinión al dirigente sindical, quien respondió:
-No espero ni un Sí, ni un No. No por olvido de la Ministra, ni porque el documento fuese traspapelado por algún burócrata, sino porque   aceptar la existencia de una contraparte de la gubernamental Central de Trabajadores de Cuba (CTC), palanca de dominio del régimen sobre la clase obrera, sería como quebrantar la hegemonía político-ideológica del Partido Comunista y Gobierno, que es la misma cosa, y eso jamás lo aceptarán. No obstante, la respuesta me llegó indirectamente a través de Carlos Reyes, miembro del Secretariado Nacional de la Asic. Me comunicó desde Cruces, donde reside, provincia Cienfuegos, que el 19 de junio por la mañana acudió a una de las acostumbradas citaciones represivas ante dos oficiales del Departamento de Seguridad del Estado (DSE) y en medio del intercambio de palabras, sin ton ni son le soltaron: “La Asic no la vamos a legalizar”.

Sin embargo, contradictoriamente, mientras el régimen dictatorial niega reconocimiento al sindicalismo independiente representado por la Asic, la Alternativa Democrática Sindical de las Américas (ADS), de la que la Asic es miembro fundacional, en junio, en solidaridad democrática, acompañó a la Asic en el Caso 3271 del Comité de Libertad Sindical en la Conferencia Internacional del Trabajo de la OIT donde el gobierno de La Habana y la oficialista Central de Trabajadores de Cuba (CTC) fueron acusados como violadores de los derechos laborales y humanos en el foro internacional en Ginebra, Suiza, donde además la ADS asumió “exigir a las autoridades cubanas el cese inmediato del hostigamiento a los activistas y dirigentes del sindicalismo independientes por denunciar las violaciones de los derechos laborales y sindicales que sufren los trabajadores, así como el impedimento de salida del país para participar en eventos y congresos del sindicalismo internacional”, entre otras denuncias de violación de los derechos de los trabajadores cubanos. 

Como conclusión sobre el permiso del Registro de Asociaciones que no llega, la Asic tendrá que esperar por las Calendas Griegas, expresión conque los antiguos romanos se referían a la espera inútil porque, sencillamente, los griegos de la antigüedad ¡no poseían Calendario!